Con lo que nos has contado, esto es lo que verías cada mañana sin haber tecleado una sola factura.
Los nombres son de ejemplo. Los tuyos serían tus proveedores reales, con el archivo original de cada factura guardado junto al apunte.
Con tus campos y tu numeración, tal y como los tienes hoy.
Desde el primer día, con las facturas que ya te están llegando.
Configuradas sobre tus facturas, no sobre ejemplos.
El sistema pregunta antes de registrar nada dudoso.
Casi todos los programas de gestión tienen más de una vía de entrada para las facturas, y no todas se comportan igual con los adjuntos, los proveedores nuevos o la numeración. Lo primero que hacemos es mirar cómo tienes montado el tuyo y elegir la vía que tu configuración soporta mejor; si tu caso no encaja, te lo decimos antes de cobrar nada.
Vigilamos el sistema y afinamos las reglas con tus facturas reales. Los cambios de alcance o los flujos nuevos son proyecto aparte, y te lo decimos antes.
Formamos a las personas que gestionan las facturas: qué revisa el sistema, qué hacer cuando retiene una y dónde queda cada dato.
Un precio cerrado. Sin presupuestos que crecen ni sorpresas a mitad de proyecto.
Implantación completa
pago único más IVA, sin cuotas mensuales
Elige hueco en el calendario y resolvemos las dudas en una llamada corta. Si tu caso resulta más complejo de lo que parece, te lo diremos con la misma claridad.
¿Prefieres WhatsApp? Ya tienes un mensaje nuestro: respóndelo y cerramos fechas allí.Si con los accesos completos no lo hemos entregado en treinta días, te devolvemos el pago íntegro.
Con el acceso a tu buzón o carpeta, el sistema está funcionando la primera semana: leyendo tus facturas y volcándolas —en tu programa, o en tu hoja ordenada mientras tu proveedor tecnológico nos abre el acceso—. Ese acceso es el único plazo que no es nuestro, y aun así lo gestionamos nosotros con fechas.